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Algunos retos para la Tecnología e Innovación en el sector Gobierno de Panamá


Como muchos conocerán, hasta el mes de junio de 2019 estuve a cargo de la Dirección de Tecnología Informática del IFARHU. A cargo de esta posición, pudimos cumplir distintos retos durante esta administración, gracias al equipo perteneciente a la Dirección de Tecnología Informática del IFARHU.

Luego de estos 5 años, tuve la oportunidad de ver más de cerca el tema innovación y tecnológico en el gobierno. He aquí múltiples retos que considero que son factores críticos de éxito para la innovación y tecnología en este sector.

Me enfocaré en los temas relacionados con gobernanza, innovación, políticas públicas, software y obviaré temas como seguridad, infraestructura y demás… que considero igualmente importantes pero que son obvios para lograr el resto de los retos.

¿Qué tal un Ministerio de Tecnología e Innovación?

En Panamá, la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental tiene como visión:

“Convertir al Gobierno en una Institución competitiva de clase mundial, transformando las tecnologías de información y comunicación de manera que sean accesibles a la población, mejoren la eficiencia y simplifiquen los procesos.”

Durante estos 5 años, siempre vi a la AIG como un aliado estratégico para los objetivos y metas institucionales a nivel de tecnología e innovación. La AIG tiene grandes proyectos que lleva a cabo a través de sus bien capacitados colaboradores, como lo son Panamá en Línea, Panamá Tramita, 311, Red Nacional Multiservicios, Nube Computacional Gubernamental o la Red Nacional de Internet.

Aún cuando la Ley 65 de 30 de octubre de 2009 faculta a la AIG, dentro de sus funciones, para “Coordinar el desarrollo de iniciativas que conlleven la modernización del Estado, mediante el uso de herramientas tecnológicas …“ siento que uno de los puntos importantes para ejercer mayor liderazgo es que dicha Institución se encuentre dentro del Ministerio de la Presidencia y el Administrador de la AIG pasa a ser el Secretario del Consejo Nacional para la Innovación Gubernamental, estipulado en el Capítulo III de la precitada Ley.

Un punto clave de mejora es emular lo que está ocurriendo en otros países, en donde se están creando Ministerios para tratar los temas de innovación y tecnología, como los casos de Brasil (MCT - Ministerio de Ciencia y Tecnología), Colombia (MINTIC - Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), Costa Rica (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones), por solo mencionar tres casos.

Con esto, la AIG tendría un papel más destacado, se podrían asignar más fondos y, en mi concepto, se respetaría y cumplirían de forma más interesada las solicitudes provenientes de este nuevo ministerio.

También considero necesario un mejor acercamiento a instituciones educativas (como Universidades), sociedades, fundaciones, organizaciones y comunidades… además de un pequeño distanciamiento de ciertos proveedores y empresas que velan únicamente por sus proyectos.

Mejorar y regular los salarios. Equipararlos a la industria

Uno de los grandes problemas en instituciones públicas, las áreas de tecnología, es la retención del personal capacitado.

La rotación puede ser asombrosa y se incrementa notablemente en departamentos de desarrollo, soporte técnico, infraestructura y seguridad informática.

Retener al personal es sumamente complejo cuando los salarios no están acorde a los de la industria. En Desarrollo de Software, optamos por contratar al mejor personal sin experiencia y los capacitamos internamente en mejores prácticas de ingeniería y desarrollo de software.

Considero que el objetivo principal es atraer a los mejores, pero para hacerlo debemos pagarles como a los mejores.

Este podría ser uno de los esfuerzos que podría realizar la AIG en conjunto con la Dirección Nacional de Carrera Administrativa. Por ahí mismo, deben urgentemente actualizar las nomenclaturas de los puestos, como el tan conocido “ANALISTA DE SISTEMAS Y MÉTODOS INFORMÁTICOS” (Código DSMI0502), que suena a algo sacado de algún baúl, junto a un libro de Fortran o Cobol.

La innovación es un proceso donde todos son involucrados

Error garrafal que se repite es pensar que la innovación pertenece al trabajo de una Dirección. No. Esto debe ser estimado como una de las estrategias principales dentro del Gobierno y debe permear a cada Institución de la misma forma.

Estoy seguro que con una mejora en todos los aspectos tecnológicos podríamos mejorar la eficiencia y eficacia del gobierno, sin la necesidad de grandes inversiones. Para hacer esto, primero es entender que el rol o el papel de la tecnología ha cambiado dentro de las organizaciones gubernamentales (ministerios, secretarias, autoridades, instituciones y demás) y ha pasado de ser un “rol operativo” a un “rol estratégico”.

Hacer estos cambios conllevará tiempo y esfuerzo. Muchos se opondrán a los cambios. No podemos esperar que las personas al mando de dichas organizaciones sean parte de los que se oponen.

Los distintos departamentos y direcciones deben asumir un reto de innovación, entendiendo que de ellos también depende este proceso dentro de su área operativa. Un grave error es pensar que solamente el departamento de tecnología puede liderar estos proyectos.

Menos licitaciones innecesarias, más desarrollo interno (software) y Software Libre

Aclaro: no estoy en contra de las licitaciones y el apoyo de los proveedores. Creo que se puede aprender y delegar muchos desarrollos a empresas externas, pero debemos poner los lineamientos muy claros para poder asegurar la continuidad del proyecto.

No tienen idea la cantidad de veces que he visto proyectos de software que se solicitan, se desarrollan, se ponen en marcha, pero luego requieren cambios menores pero el personal de la organización no tiene las competencias para darle seguimiento al proyecto.

Peor aún: se desarollo sin seguir una guía o un patrón definido por la organización, que se alineara a los patrones y estándares actuales de la Institución.

Algo que puedo rescatar de lo que pudimos hacer fue desarrollar unas simples (pero que den un punto de partida para mejorar) Políticas para el Desarrollo de Proyectos de Software, donde definimos todos los lineamientos para como se fabrica software, qué tecnologías se pueden utilizar y que licenciamientos se pueden utilizar.

Esto parece algo tonto o innecesarios, pero creo que nos ayudó a que, incluso cuando son proveedores externos, los mismos puedn entregar trabajo similar al que ya usualmente desarrollamos, por ende podemos darle seguimiento.

En un mundo ideal, lo correcto debería ser desarrollar más tecnología dentro de las paredes. No solamente sale mucho más económico a corto plazo, también sale más económico a largo plazo.

Imagínense cuántos ingenieros conseguir por el mismo precio de los costos de los proyectos. Pero obvio, tiene que ir ligado con el tema salarial descrito en un punto anteriormente.

Creo que el Gobierno puede ser el mayor beneficiado del Open Source. Se pueden ahorrar cientos de miles de balboas de nuestro presupuesto simplemente migrando a soluciones abiertas y libres. Nadie notaría la diferencia en el servicio.

Como experiencia previa, nosotros pudimos utilizar tecnologías libres y/o abiertas como Laravel, PHP, Docker, Composer, PHP Unit, MariaDB, MySQL, Hadoop (y todo su ecosistema licenciado por Apache), MongoDB, Redis, RabbitMQ, OS Ticket, ownCloud, Nextcloud, Wordpress, Bootstrap, Vagrant, Ruby, Sinatra, Rails, Angular, Vue, React, React Native, Ubuntu Server, Debian, Asterisk. Considerar que esto quiere decir que los costos de licenciamiento se pueden eliminar, no quiere decir que los costos de operación o de implementación (con un profesional) se eliminen.

Si estos todos estos proyectos corriesen hubiesen reemplazado dichas tecnologías libres/abiertas por tecnologías privativas, usuales en el gobierno, los costos de desarrollo y operación serían de decenas de miles de dólares anualmente, como mínimo.

Hay países como Canadá que ya han iniciado un plan para el Gobierno Abierto (Open Government) y tienen un borrador para su creación, destinado a mejorar y amplificar el uso y producción de Software Libre y Abierto dentro del gobierno. Lo más cool de todo el proceso es que es sumamente transparente y tienen documentos abiertos para la retroalimentación.

El uso de herramientas abiertas de cooperación no es nada nuevo. En América Latina rescato el caso de Argentina con la Subsecretaría de Gobierno Digital de Argentina, liderada por @Dan_Abadie quienes tienen un canal de GitHub con varios proyectos Abiertos y Libres de sus propios desarrollos. Por cierto, me declaro un fanático de los avances en el Gobierno Digital de Argentina.

Obvio, la presión de algunos empresarios y empresas es fuerte y no se hará esperar, además no todo el software privativo es malo o tiene un reemplazo equiparable en el mundo libre/abierto (no reemplazaría jamás un Exchange, Tableau, Power BI, Excel, por poner unos ejemplos).

Ni las regulaciones ni las instituciones deben impedir la innovación… pero sí podrían dirigirla

Con todo respeto, instituciones como la Contraloría General de la República (CGR) son uno de los grandes bloqueos para la innovación gubernamental.

La exagerada cantidad de regulaciones, políticas y normativas, hechas para proteger los intereses del Estado panameño, tienen un efecto contraproducente en la agilidad de los procesos.

Gran parte de los procesos burocráticos, obsoletos, anticuados y que requieren gran cantidad de papeles (de un único uso y posterior desecho), son requeridos para el control previo o el control posterior, realizados por las distintas oficinas de fiscalización dentro de las instituciones.

Creo que su trabajo es más que loable, al final su misión es “Fiscalizar, regular y controlar los movimientos de los fondos y bienes públicos”, algo que ninguno de nosotros podría negar que están realizando, sin embargo creo que deben flexibilizarse los mecanismos mediante los cuáles lo realizan y sería de gran utilidad que, precisamente la Contraloría, obligue ir en una Dirección más ágil y flexible.

Al final, la CGR a través de innovaciones como el “Sígueme” (SCAFID) demuestran que la tecnología es un gran apoyo para mejorar la gestión pública.

¿Se imaginan si la CGR decidiera hacer un plan para requerir documentos digitales únicamente para la gran mayoría de los procesos y, aquellos que requieren firma, viajaran electrónicamente con su Firma Electrónica? Al resto no le quedaría más que asumir las nuevas regulaciones, sin más. Obvio, soñar no cuesta nada.

Poner al usuario y el personal en el medio

Creo que hay que intentar desarrollar más y mejores capacidades y competencias en todo el personal de tecnología, pero también en nuestros colaboradores públicos.

Las capacidades informáticas básicas son necesarias en todos los colaboradores, recordando que el analfabetismo del siglo 21 es el analfabetismo digital.

Debemos trabajar en ofrecerle a nuestos clientes (nuestros usuarios) formas más fáciles para obtener sus servicios. Hay una gran cantidad de posibilidades para ofrecer servicios digitales, tal como lo está haciendo la Policia Nacional con la solicitud del récord policivo, cuyos resultados ha sido notablemente bueno.

Por la otra parte, nosotros como usuarios debemos exigir y pedir más y mejores servicios digitales. La ANTAI y la AIG han trabajado en el Portal de Datos Abiertos y se han hecho notables avances en esta línea. La gran ventaja de los datos abiertos es que, a través de la liberación de estos datos podemos nosotros, como sociedad civil, generar otros servicios a partir de ellos, siendo la fuente el único punto externo.


Palabras finales

Tengo una fiel convicción que la tecnología puede mejorar la gestión pública, reducir la burocracia y la discrecionalidad. Instituciones como el Registro Público, internamente, funcionan mucho más eficiente que otras instituciones por el gran apalancamiento en tecnología.

Si se viera con mejores ojos la equiparación de un mucho mejor equipo de tecnología en nuestras instituciones y dotar al personal de nuestras instituciones con las mejores competencias y salarios, podríamos lograr enormes cambios en poco tiempo y con poca inversión.

Al final, los dos primeros assets de cualquier organización tecnológica son los datos (ya que no pueden ser reemplazados) y las personas (ya que cuesta mucho reemplazarlos).