DHH no mató a Rails, pero vale la pena escucharlo

En la keynote de Rails World 2026, DHH dijo que en 37signals ya no se escribe código a mano y que HEY se está reescribiendo sin Rails. Qué dijo realmente, qué no, y por qué vale la pena escucharlo completo.

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Fila de lápices naranjas recién afilados sobre una mesa de madera
Photo by David Perkins on Unsplash

Mi primera versión de esta historia fue: “DHH mató a Rails en la RailsConf”. Las dos partes estaban mal.

RailsConf tuvo su última edición en 2025. Lo que pasó fue la keynote de apertura de Rails World 2026, la conferencia de la Rails Foundation, el 23 de septiembre en Austin. Y DHH no mató a Rails. Lo que hizo fue más incómodo: dijo, frente a una sala llena de gente que vive de Rails, que él ya no lo necesita para uno de sus productos insignia.

Que yo me haya quedado con la versión corta dice algo de cómo nos llegan estas noticias. Alguien lo resume en una frase, la frase circula, y a los dos días todos tenemos una opinión fuerte sobre una charla de una hora que casi nadie vio completa.

#.Qué dijo

El centro de la charla es una decisión que tomaron en 37signals hace unas semanas: dejar de escribir código a mano. “Lápices abajo”, lo llamó. Escribir código a mano en 37signals ahora es un estado excepcional, dijo, “como ver un bug en Sentry”: una señal de que algo en la máquina falló y hay que arreglarla. Contó que se retiró como programador profesional, más o menos en marzo. Y predijo que escribir código a mano ya no es una actividad económicamente productiva para la gran mayoría de los programadores en la gran mayoría de las empresas, y que para fin de año eso aplicará a prácticamente todos los dominios, todos los programadores y todas las empresas.

Después vino la parte que dolió. HEY, el servicio de correo de 37signals, se está reconstruyendo como aplicaciones nativas en el frontend y Rust en el backend. Sin Rails en ninguno de los dos lados. DHH dedicó un buen rato a explicar cuánto le desagrada leer Rust, y aun así lo eligió, porque no piensa leerlo: dice que no sabe nada del lenguaje, que lo considera una ventaja y que evalúa lo que producen los agentes como una caja negra, desde afuera, como cualquier dueño de negocio que alguna vez le encargó software a un equipo.

Y cerró así, textual:

“So take the white pill. Take the optimism pill. Lean in, even with the uncertainty, even with the stress, even with all of it, realize there is only one choice. And that is for you to embrace the future with optimism, with gusto, with full acceleration. The black pill is for fucking losers. Don’t be a loser.”

Lo que no dijo es que Rails esté muerto. heise lo aclara explícitamente, y en la propia charla DHH dice que la web sigue siendo ideal para servicios que la gente usa de paso, sin instalar nada, y que Rails está particularmente bien posicionado para seguir ahí. Según él, la convención sobre configuración lleva directamente a usar menos tokens, y la idea del framework para una sola persona encaja con lo que piden los agentes.

#.Por qué sonó a funeral

Un comentario en YouTube, que recogió Global Nerdy, lo resumió como “el funeral más confuso al que he asistido”. Jared Norman explica bien por qué en What About Rails?: DHH movió una aplicación emblemática fuera de Rails en una conferencia que lleva su nombre, y el único momento en que le habló directamente a la gente de Rails no dijo nada sobre el futuro del framework. Para alguien que construyó su carrera sobre Rails y viajó a Austin a oír hacia dónde va, eso suena a despedida, aunque no lo sea.

#.Antes de escucharlo

He trabajado con Rails, y en 2019 cité aquí mismo un tweet de DHH sobre controllers para defender una forma de organizar código que todavía uso. Eso me predispone a defenderlo. Al mismo tiempo, el tono de esta charla me incomoda, y es muy fácil dejar que la incomodidad decida por mí. Las dos cosas son ego, en direcciones opuestas.

Y hay otra razón por la que mucha gente ya no lo escucha. Hace un año, en As I remember London, DHH escribió que los “británicos nativos” habían pasado de ser más del 60% de Londres a cerca de un tercio, y describió como “conmovedoras” las banderas en la marcha de Tommy Robinson, una figura de la extrema derecha británica. Ese texto provocó un rechazo fuerte en buena parte de la comunidad. Escuchar su argumento técnico no me obliga a estar de acuerdo con él en eso, ni a fingir que no existe. Se puede tomar una idea en serio sin adoptar a la persona entera.

#.Por qué vale la pena escucharlo

Si le quito el tono, lo que queda es una transparencia poco común.

DHH pudo haber reescrito HEY en silencio y contarlo en un blog post meses después. En cambio, lo dijo en la conferencia de su propio framework, frente a la gente que más tenía que perder escuchándolo. Se puede leer también como espectáculo: DHH siempre ha sabido usar un escenario. Pero el espectáculo no explica todo lo que contó, porque buena parte no lo hace quedar bien.

Contó lo que no le salió. En primavera, para terminar Basecamp 5, dejaron que varios diseñadores programaran con agentes las funcionalidades finales. Cada PR por separado parecía razonable; juntos, veinte o treinta, dejaron la arquitectura como un queso suizo. Volvieron a revisar todo a mano. Hoy dice que esa fue la conclusión equivocada, porque con los modelos que salieron poco después cree que habría funcionado. Se puede discutir su lectura, pero no que haya mostrado el error.

Reconoció la incomodidad desde el primer minuto. Dijo que este momento es emocionante y también un poco inquietante, porque cualquier predicción queda vieja veinte minutos después. Para explicarlo, habló de los pintores de retratos a quienes la fotografía les cambió el oficio, y mostró a uno de ellos: Laurits Tuxen, su tatarabuelo. Pidió mirar la etapa que termina no con arrepentimiento, sino con alegría por lo que fue. Uno puede no estar de acuerdo con su conclusión, pero se puso a sí mismo dentro de la historia que estaba contando.

Y sus hechos respaldan su discurso. Uno de los comentarios más críticos en Hacker News decía que si él creyera que Rails era mejor, lo habría usado: los hechos pesan más que las palabras. Tiene razón, pero sirve para los dos lados. Sus hechos dicen que la apuesta es real, no solo una pose.

Lo que deja sobre la mesa es una pregunta que no se puede despachar con una frase: si escribir código a mano deja de ser el centro del trabajo, ¿qué parte sigue siendo nuestra?

#.Lo que no me llevo

De esta charla, hay tres cosas con las que no me quedo.

La primera es el “solo hay una opción”. Casi al final, DHH dice que nadie sabe nada sobre el futuro y que por eso lo racional es ser optimista. Pero en la misma charla había predicho que para fin de año prácticamente todos los programadores, en todos los dominios, dejarían de escribir código a mano. Es difícil sostener las dos cosas a la vez. Y llamar perdedor a quien duda no es optimismo: es cerrar la conversación.

La segunda son los números. Dijo que en agosto escribió unas 150,000 líneas de código, frente a unas 30,000 por año durante dos décadas. Hay que reconocerle que él mismo lo matizó: dijo que las líneas de código son una medida “rara, difusa y maleable”, y que buena parte de ese volumen es Rust que ni siquiera mira. Aun así, en abril escribí sobre la muerte del LOC, y medir la productividad de la era de los agentes justamente en líneas me sigue pareciendo el indicador equivocado.

La tercera es el lugar desde donde se habla. En la charla, DHH describe toda esta capacidad como algo disponible “por un precio pequeño y una suscripción”. El plan Max de Claude, por ejemplo, arranca en 100 dólares al mes. En el mismo hilo de Hacker News, alguien escribía que “cientos de dólares” al mes son la mayor parte de su salario. Desde Panamá, eso no es un detalle. “Lápices abajo” es más fácil de decir cuando el costo de las herramientas no pesa en tu presupuesto.

#.Escucharlo completo

Rails no va a desaparecer mañana; muchísimo software depende de él. Lo que me roba la calma de esta historia es otra cosa: la velocidad con la que queremos convertir una charla de una hora en una frase para estar a favor o en contra, y lo fácil que fue para mí repetir la versión corta.

Así que mi recomendación es simple: ve la keynote antes de opinar, y después lee a quienes le contestaron con argumentos. Sam Ruby, una figura histórica de la comunidad, propone que Rails sea justamente la notación de alto nivel que mejor le sirve a un agente: cabe entera en su contexto, dice cada cosa una vez y los modelos ya la conocen. Si tiene razón, la pregunta de qué parte del trabajo sigue siendo nuestra tiene una respuesta menos dramática que “lápices abajo”: escoger bien la notación, y verificar lo que se escribe con ella.